¿Podré encontrar trabajo de antropóloga cuando acabe la Universidad?

En este post vamos a ver la reacción que tuvieron algunas personas que tras la lectura de la primera parte “Comer de la antropología, ¿sueño o realidad? ” dejaron un comentario en redes sociales y en el propio blog. Voy a analizar cuál fue la controversia que produjo este artículo y las opiniones dispares que se produjeron con el mismo.

En “Comer de la antropología, ¿sueño o realidad?”,  cuento el panorama en el cual se ven los antropólogos y antropólogas que tras estudiar antropología se encuentran con una realidad que no esperaban.

La antropología es muy guay, es muy «chuli», te hace ser más comprensivo te cambia la forma de ver el mundo,etc, etc, etc…

Cuando le dices a alguien que estudias antropología se le queda una cara de bobo al no saber qué es lo que realmente hacen las antropólogas o a qué se pueden dedicar y la cara de bobo que se te queda a ti cuando te preguntan, ¿eso para qué sirve? Es algo de común denominador que arrastra la antropología.

Este es el recorrido que hace el artículo que publiqué por mi preocupación de si podré aplicar lo que estoy aprendiendo. Cuando termine el grado (que aún me quedan unos cuantos años) no quiero que acabe en el cajón de títulos para decir que estudié antropología pero que no pude comer de ella porque no hay salida laboral.

Tras el artículo publicado vienen algunos comentarios que estaban y no estaban de acuerdo con lo que decía.

¿Para que sirve tener hoy en día un título universitario? 

Tener hoy en día un título universitario te abre puertas, pero, cada vez son menos las puertas que te dan opción a abrir por culpa de políticas de empleo que hacen que los universitarios tengan que marchar a otros países en busca de una labor relacionada con el ámbito que han estudiado.

“Casi todas las carreras tienen problemas de desempleo, y las de ciencias sociales, humanistas y artísticas, es más importante que te relaciones desde antes de terminar, porque es por ahí y no por buenas calificaciones. Suerte, soy antropólogo jubilado”. 

Tras este comentario me asaltó la duda.

¿Qué es mejor, terminar los estudios y tener un título que no te sirva de nada o relacionarte con antropólogas que ya llevan trabajando en la antropología y están posicionadas laboralmente y con cierta reputación académica?

Obviamente si te quieres dedicar a la antropología en este mundo mercantilizado lo vas a tener complicado por la poca demanda actual de antropólogos que no hacen más que dar una  y mil vueltas a las teorías antropológicas.

Está claro que el universitario que se haya relacionado con antropólogos “famosos” tendrá cierta ventaja frente al universitario que ha estudiado sin relacionarse con otras antropólogas que tengan cierta autoridad académica.

Esto es el llamado “networking”, establecer redes de trabajo, elaborar proyectos y participar en asociaciones o entidades que hagan trabajos conjuntos con un enfoque antropológico. No está mal y es hacia donde creo que es hacia donde va una mayoría de antropólogos.

Establecer una red de profesionales y realizar trabajos conjuntos en donde cada uno sea especialista en cada tema a tratar, aportando diversos enfoques y formas de trabajar que hacen del trabajo antropológico más multidisciplinar y dividido en la tarea y profesionalización.

 «como en todo empleo hay que tener buenas redes y ser super estudioso, trabajador y competitivo»

Gracias al antropólogo jubilado puedo entender que si establezco relaciones con otros antropólogos y antropólogas puedo llegar a que se me pegue algo de ellos/as.

La influencia de la gente con la que te rodeas, tal vez sea peloteo e interés por conseguir llegar a tener la misma autoridad académica y de conocimiento que ha tenido su profe, mentor o llámalo como quieras.

Y es que cuando ya has llegado a la “fama” antropológica parece que va todo rodado. Te saldrán “antropologuines” que quieran mamar de tu teta o de tu falo.  Espero que no sea tu caso y te interese «La mamá antropóloga y la rebelión de sus jabatos»

Vamos con el siguiente comentario.

“En realidad el campo ocupacional es tan amplio como es el desarrollo sociocultural humano, lo malo es lo movedizo de los proyectos que se implementan, tenemos que aprovechar las oportunidades y aprovechar nuestras ventajas sobre otros profesionales de las ciencias sociales y no desanimarse”

Parece que los comentarios que dejaron las internautas fue por la misma línea, sobre el networking, el trabajo en conjunto, la posibilidad de desarrollar proyectos con otras personas.

Y claro, el campo ocupacional es muy amplio, pero tal vez haya que buscarle una aplicabilidad al conocimiento que puede generar la antropología y sólo ella y no dejarlo en una mera descripción de lo bonito de las cosas. Tal vez la influencia del peloteo te salga mal, pero ya se sabe, si quieres hacer algo que te gusta tal vez tengas que hacer primero algo que no te gusta y tragar fluidos que no sean de tu agrado.

Otra personas indicaba que el problema no es el campo laboral, es lo poco que se valora el trabajo antropológico.

“El problema no es el campo laboral, el problema está en la poca valoración que existe respecto a lo que hacemos, y esto se traduce en los sueldos bajos, no estoy hablando solo de los que ejercemos la antropología, estoy hablando de todo el abanico de profesiones en el área social”

Está claro que no existen antropólogas ricas a no ser que la antropóloga rica se haya criado en una familia adinerada en donde las influencias universitarias la hayan llevado a estar donde está gracias a su capital económico y social ,por ser familia de.

Con la antropología no te vas a forrar de pasta. No sé, ¿Cuánto cobra un antropólogo?, se me ocurre el siguiente artículo para este blog…

El siguiente comentario me anima a seguir estudiando antropología, desde una visión optimista sobre lo que puede hacer un antropólogo en su trabajo y sin dejar claro cuál puede ser el trabajo de una antropóloga ideal, me alegra saber de qué no tenemos que centrarnos en una labor determinada, hay que romper con los esquemas que estructuran el mercado laboral y la antropología puede ayudarnos a realizar dicha «des-tructuración».

Volviendo a la pregunta central de este texto, ¿Podrá darme de comer la anrtropología?, leemos el siguiente comentario.

 “Sí, por supuesto que se puede. Pero los canales serán algo diferentes, porque la disciplina aún es bastante desconocida. Personalmente creo que tiene un enfoque tan útil y certero, que pronto empezará a ganar popularidad. Desde luego no creo que encuentres muchos anuncios que digan «se busca antropólogo», pero creo que es básicamente porque mucha gente aún no sabe lo que hacemos, entonces hay que ir encontrando maneras de mostrar que podemos aportar algo útil. Yo he dejado de creerme la validez del discurso de «las salidas laborales». Te remite a una cadena de producción en la que si estudias esto, al final tendrás estas posibilidades laborales, etc. Creo que las cosas no tienen por qué ser así. Parto de la base de que lo que aprendo es útil, que puede ofrecer servicios valiosos es muchas situaciones. Con el conocimiento de cómo podría operar con mis herramientas, puedo desarrollar un proyecto y ofrecerlo a quien corresponda. 
Y piénsalo: en el mundo ahora hay muchos problemas, eso significa que hay mucho trabajo, lo que no hay son contratistas, que es diferente.
¡Mucha suerte!”

Comentarios como este me alegraron el día. Comparto totalmente esta opinión y me encanta que con las propias herramientas que puedes sacar de la disciplina puedes desarrollar un proyecto y ofrecerlo a quien corresponda. Ahora está pensar en a quien le puede servir la antropología y donde aplicarla.

Tal vez con ejemplos se vea más claro. Dejar atender a una antropología encapsulada en el conocimiento que sólo comparten ciertas esferas y poder ofrecer una antropología más aplicada o de desarrollo, pero la cuestión es hacer de la antropología una herramienta útil que no sólo sirva para publicar artículos en revistas y que la gente te aplauda por todo lo que sabe el antropólogo. Te dejo este artículo que escribió mi colega Andrés López al respecto. La antropología no tiene por que ser sólo académica. 

¿La antropología sirve para hacer dinero?

El siguiente comentario llega desde Venezuela y se puede apreciar en el discurso ocasionado por las políticas económicas que un antropólogo puede tener en un contexto político-económico-social diferente con respecto a otro y como la opinión puede variar.

 El dinero es un producto cultural, es una convención humana, quien entiende el humano entiende el dinero, y si no tienes dinero has fallado como antropólogo en entender el humano. Vivir en Venezuela, el país con control de cambio, mayor inflación del mundo, y peor crecimiento económico de la región, me ha ayudado a entender estas relaciones. Quienes critican la antropología como una fuente rentable para la generación de productos y servicios, no hablan sino del resentimiento de no saber ellos mismos como crear ese puente. Porque estan engañados en su zona de comfort, y se escudan en excusas como que venderan su alma de académico o pseudo-etnografos. Nada puede hacer mayor bien a la sociedad, que un antropólogo que ha superado y madurado encima de estas barreras y limites intelectuales; y son pocos los que lo logran”

Discrepo en quien entiende al humano entiende el dinero al igual que si no tienes dinero has fallado como antropólogo. De hecho hay muy buenos antropólogos que no tienen dinero y no precisamente porque no sean buenos antropólogos. Habría que descubrir el puente de generar ingresos y poder comer de la antropología, pero no a cualquier precio, si es que se le puede poner precio a la labor antropológica,  o tal vez el fin de la antropología no sea hacer dinero, como dice el siguiente comentario.

«La antropología es una magnifica carrera, que permite comprender -nos mas que ninguna otra, ya por el solo hecho de practicarla deberiamos sentirnos un poco mas pleno, evidentemente no es una carrera para hacer dinero, pero me imagino que quien la estudia no busca ese objetivo. ponerle buena onda, y seguir es la receta. suerte»

 

Tal vez si nuestro objetivo como antropólogas fuera ganar dinero, se desvirtuaría la ciencia que estudia al ser humano en su contexto biopsicosociocultural. Este comentario me hace reflexionar si la labor del antropólogo tiene que ser remunerada o por el contrario tenemos que hacer nuestro trabajo por amor al arte y a la cultura.

Tal vez de buenas ondas no se pueda alimentar una persona que quiere ganarse la vida con la antropología. De hecho, la antropología nació en cierta medida por los Estados que colonizaban otros territorios y usaban al antropólogo para recabar información en beneficio de la metrópoli.

Tal vez desde el nacimiento de la antropología y su posterior desarrollo nos haya llevado a las antropólogas del siglo XXI  a comer pan y agua y a seguir repudiando muchos sistemas en los que nos encontramos inmersas.

Como internet parece ser global las opiniones sobre el artículo fueron dispersas y desde diferentes puntos del globo de habla hispana como hemos podido comprobar con el comentario desde Venezuela y como el que llegó desde España;

 «Ni de comer ni de beber. Tiene la misma salida que Filosofía o Sociología: ninguna. Máxime en España que ninguna carrera la tiene. Y lo dice alguien que tiene dos más dos postgrados y tiene que estar dando palmas con las orejas por tener una mierda de puesto en la administración, donde jefes y jefezuchos lo son por tener carné del partido pertinente y chupar alguna que otra cosa. Resumiendo: a nivel intelectual la carrera de las carreras, a nivel laboral: una MIERDA, con mayúsculas».

Y con una MIERDA con mayúscula terminó este comentario.

¿Vamos a comer mierda una vez hayamos terminado los estudios de Antropología? 

Volvemos a un punto sin retorno donde los antropólogos que han estudiado la disciplina en centros universitarios tienen que ganarse la vida en otras labores que no tienen nada que ver con la antropología.

En este caso, el panorama en España causado por la crisis económica nos muestra  una vez más que las carreras universitarias de ciencias sociales tienen poco que hacer en este mercado que absorbe todo lo que le interesa y repudia lo que no, como es el caso de la Antropología.

La mayoría de personas a las que he conocido en los cuatro años que llevo estudiando antropología lo hacen por gusto, por tener “más culturilla” pero no enfocan los estudios a alguna salida profesional viable. Ya sea porque se dedican a otra cosa o porque realmente no saben que se puede hacer tras salir de la universidad.

 «Yo soy antropologo, estudie antropología movido por mi curiosidad de saber mas del hombre, mas no para vivir de ella. No trabajo como antropologo, pero me ha dado mucha satisfacción intelectual, que me hace muy feliz. Para mi la antropología es la mejor disciplina que transmite mucha sabiduría. Es la mejor ciencia que da muchas respuestas a las preguntas echas por la filosofía».

 Y es que los estudios sociales parece que no interesan al mercado como dice el siguiente comentario.

«El problema no es el campo laboral, el problema  es la poca valoración que existe respecto a lo que hacemos, y esto se traduce en los sueldos bajos, no estoy hablando solo de los que ejercemos la antropología, estoy hablando de todo el abanico de profesiones en el área social

Siguiendo en el contexto nacional español  dejaron otro comentario que no era de muy buen gusto, respecto a que no demostraba ninguna satisfacción tras haber cursado antropología;

«Aunque me siento orgulloso de ser antropólogo social, y nunca me arrepentiré de haber estudiado la carrera, hay que admitir de que al menos en España, ser antropólogo/a social no sirve absolutamente de nada desde el punto de vista laboral. Y esto es así, entre otras cuestiones, porque vivimos en un país inculto, paleto, y donde el empresario medio, no tiene ni la más remota idea de para qué somos útiles».

Obviamente pocos empresarios saben lo que puede hacer un antropólogo para su empresa, pero,

  • ¿Los antropólogos tienen que estar preparados para trabajar para una empresa y ganarse el pan en ella? ¿Bajo que precio?
  • ¿Acaso en la universidad te enseñan que puede hacer una antropóloga para una empresa?
  • ¿Cuántas veces no hemos debatido si la antropóloga puede o no, trabajar para una empresa en una sociedad en la que tantas veces hemos criticado su sistema económico y global?

Y si has llegado hasta aquí puede que te replantees si quieres ser antropóloga de mayor y comerte los mocos a no ser que tengas buenas influencias y lleves a cabo un activismo antropológico con algún sentido y que encima de todo te aporte un valor económico.

Y no quiero decepcionar a nadie con este artículo, pero, creo que algo falla. No se si es el mercado, la universidad o la vagancia.

Recuerdo otro comentario que no he podido encontrar por causa de tanta información que decía, que si uno quiere ser antropólogo no hace falta que te diga nadie como tienes que hacerlo sino encontrar tu propio esquema para poder desarrollarte como antropólogo. 

Y me encantó.

 

 

14 thoughts on “¿Podré encontrar trabajo de antropóloga cuando acabe la Universidad?

  1. Cristian Contestar

    Hola, compleja e interesante discusión entre los cientistas sociales y humanistas. Por mi parte soy de Chile (primera generación de antropólogos del Norte de Chile) me ha costado mucho ejercer la antropología social, he trabajo en asesoría a Comunidades Indígenas, docencia y he publicado algunos libros; pero al igual que mis colegas, las puertas son complejas si no tiene redes políticas o trabajos empresariales que invaden y deterioran la Madre Tierra con sus comunidades.

    En estos momentos estoy terminando mi magister en Medio Ambiente, porque creo que la antropología laboralmente no funciona sola, es necesario un complemento que te abra las posibilidades en las distintas áreas del conocimiento y la experiencias. Es verdad, más que el anhelo de ganar dinero, estudiamos para entender y tratar de resolver problemas sociales, pero lamentablemente no es valorada (es más, en mi país ni si quiera la conocen, no solicitan antropólogos, conocen solo el trabajo social, la sicología y con suerte la sociología). No es la idea de estudiar y pagar mínimo 5 años, algunos con postgrados y ganar menos que la mayoría de profesionales y técnicos. Los que no tienen familia y los que viven con sus padres pueden darse el lujo de trabajar con «amor al arte», pero para el resto que ve a la antropología seriamente como forma de trabajo, es muy difícil.

    Mucho ánimo a la generaciones, porque el trabajo es difícil, sobre todo en consolidarse y lograr una estabilidad laboral «digna». Hay que trabajar duro, en equipos multidisciplinarios, publicar y especializarse en alguna temática de interés.

    Saludos.

    • El Antropólogo Principiante Contestar

      Buenas Cristian, muchas gracias por tu comentario y contarnos tu experiencia, seguro que sirve y mucho a la comunidad del blog.

  2. Margarita Contestar

    La educacion es lo mas importante en esta vida, y no digo «aprender a sumar y restar y saber como esta formada una oracion, o como se dice esto y aquello en ingles», que es lo que nos enseñan en la escuela.
    Me refiero a saber enseñar a los chicos que van a ser los hombres del futuro, esta enseñanza esta muy deteriorada y para vuestro conocimiento UN ANTROPOLOGO esta capacitado para enseñar y esto es muy valioso. Ademas de investigacion, aportar en las empresas, aunque esten haciendo un trabajo administrativo y de vez en cuando aportan a sus jefes como comenta CORAL, pueden ser profesores de las materias sociales y formacion de los chicos, lo cual se puede hacer en colegios o en forma particular por alguna Fundacion.
    Por estas razones los aliento a que no se desanimen y valoren la carrera de Antropologo, «es muy valiosa», aunque lo esten dudando, sigan adelante y busquen la manera de aportar a la sociedad con las herramientas que les da esta hermosa carrera.
    Un fuerte abrazo de animo

    • El Antropólogo Principiante Contestar

      Gracias Margarita por pasar a comentar en este blog. Un fuerte abrazo y ánimo que salidas hay varias.

  3. Andrés Contestar

    ¡Buen artículo, amigo! Pude elegir para estudiar entre muchas titulaciones académicas, pero aunque esta titulación tenga menos salida que una tortuga sin su caparazón, ya no me siento uno más. Ahora la observación de quienes observo y quienes me observan, es mi plato favorito. Ahora soy: Andrés, es antropólogo.

  4. Coral Montero Contestar

    La antropologia es única, pero creo q como profesionales estamos fallando, si la antropologia es el estudio de la cultura, la cultura es todo lo que hace el hombre y el hombre actual esta haciendo negocios, nosotros, los antropologos deberiamos de estar estudiando lo q hace el hombre actual, en mi caso trabajo para la industria privada en administración sin embargo de cuando en cuando hablo con mis jefes y les explico como la antropologia puede intervenir en tal o cual proceso, tambien tengo suerte de estar en una empresa con calidad e interes social, pero sin duda creo que no nos estamos sabiendo vender ni saber colocarnos profesionalmente, salir de nuestra zona de confort y de la universidad, definitivamente nafie nos enseña q pasa después, pero nos toca romper el estereotipo y seguir abriendo brecha para los q vienen atras….

  5. Maria Becerra Contestar

    Muy interesante, pero yo me quedo con la moraleja del siervo. El dinero no es importante para ser feliz. Quizá sí no c le diera tanta importancia al dinero, que si, es necesario, no habría tanta corrupción, explotación y abuso en el mundo.

  6. Anónimo Contestar

    En Antropologia como en cualquier otra carrera cientifica el ingreso economico dependera de muchas variables (entorno, nivel de desempleo, conocidos, pais, etc. etc.) por eso vale aplicar aca el consejo de Tarzan: «…cuando moverte de arbol en arbol…no soltar liana hasta tener otra agarrada…»…

  7. alejoparedesj Contestar

    Reblogueó esto en Deagoterasy comentado:
    Interesante articulo, que refleja las vicisitudes que enfrentamos quienes elegimos estudiar antropología, y como dice el poeta el camino se hace al andar

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