La posible muerte de la Antropología.

la muerte de la antropología

Hoy me ha dado por pensar en la posible muerte de la antropología como ciencia académica. 

Con la muerte de la antropología me refiero a la extinción de esta ciencia como está ocurriendo con la filosofía. 

Esperemos que la globalidad que nos asola no acabe con la muerte de la antropología. 

No sé si a vosotras os ha pasado, pero desde que estudio Antropología, me he vuelto más, «anticapitalista», «antisistema», «antioccidental», «antiglobalización», «anti-género «y una serie de «antis» que antes no sentía. Como ya he dicho en otras ocasiones, el estudio de esta ciencia cambia a las personas, y si no lo hace, tal vez, tengamos que preocuparnos.

LA MUERTE DE LA ANTROPOLOGÍA Y EL DISCURSO DE LO «ANTI»

Lo “anti” lo defino como resistencia.

Resistencia a lo hegemónico, a lo real, a lo que se expande y no deja lugar a lo otro; lo minúsculo, lo local, lo no conocido y también real.

Desde que estudio Antropología, en muchos de los manuales que nos ofrecen para estudiar, aparecen las ideas de antropólogos “anti”.

La Antropología nos ofrece la crítica más extensa a los procesos “globales” que han ocurrido a lo largo de la historia.

Nos ofrece la crítica a las desigualdades que se han generando y siguen generando en nuestro mundo cada vez más “global” a la vez que desigual.

¿Por qué me he vuelto «anti»?

A las antropólogas que empezamos este recorrido de aprendizaje, en los manuales que nos ofrecen, se presentan como únicos y verdaderos plasmadores de lo real, de lo que la Antropología enseña y de lo que la Antropología es o pretende ser.

Y ya sabemos que esta disciplina ha tenido un pequeño recorrido lleno de controversias y corrientes teóricas en la que los académicos han sacado los trapos sucios una y otra vez los unos de los otros.

Aun sigue ocurriendo…

Cómo ciencia que estudia la realidad humana, la controversia está garantizada.

Me gustaría saber si en este recorrido me encontraré con algún manual didáctico en el que no nos diga, que el estado al que hemos llegado sea el ideal y que vayamos dejando a un lado la hegemónica generación de Antropólogos “anti”.

Tal vez, por los “antis”, la Antropología siga resguardándose como principal labor, la investigación y la docencia, dejando a un lado una amplia gama de campos en los que pudiera adentrarse sin dejar la capacidad de reflexión, de mirar hacia todos los horizontes posibles e intentar incorporar a lo otro en lo “global”, dándole una vuelta a la moneda, sin que esta tenga que ser cara o cruz.

Incorporar a lo otro en lo global es una misión posible si tal vez lo global fuera lo ideal.

Partiendo de que lo global es una construcción que deja mucho que desear, ficticia y desmesurada, la realidad de la globalidad no es más que el deseo hegemónico del poder para seguir ostentándolo sin que decaiga la fuerza de la opresión y el abuso hacia lo otro.

La antropología responde a lo global, hegemónico y abarcador con un el discurso  “ANTI”, para poder seguir trabajando en lo local, si no fuera así, esta ciencia estaría abocada al fracaso.

Si todo se vuelve global y hegemónico la diferencia no se podría encontrar, la Antropología moriría, tal vez, por esto provenga, el pensamiento “anti” que la Antropología lleva a cabo en sus reclutas generacionales.

Aun queda mucho recorrido por aprender y mucha teoría por conocer.

18 thoughts on “La posible muerte de la Antropología.

  1. Andrés Contestar

    La antropología es una auténtica crítica de la construcción de la realidad social. El papel que cumplen los antropólogos en la sociedad es crucial para ser más comprensible; comprensión que nunca vamos a llegar a comprender, simplemente interpretar.
    Enhorabuena por esa reflexión, del que muchos/as antropólogos/as nos sentimos identificados.
    !Muchas gracias¡

  2. Lorena y efe Contestar

    La verdad que el genero Humano para un Antropologo tiene que ser inquietante, dada la condición perversa en muchas ocasiones del hombre.
    Esto claro según mi modesta opinión.

    Un saludo

    • El Antropólogo Principiante Autor del artículoContestar

      Hola Lorena, lxs antropologxs observamos, describimos y entendemos los diferentes sistemas de género que puedan haber en una cultura dada, creo que son infinitas las posiblidades de sistemas de género.
      Un saludo. 🙂

  3. Valeria Sanchez Contestar

    Gracias Antropólogo Principiante, sigue con este blog, me resulta muy interesante ver los comentarios de la gente respecto a lo que escribí. Gracias por dejarme participar, es un placer poder compartir con los seguidores del Antropólogo Principiante esta experiencia, no dudes, de que en un futuro no muy lejano me gustaría volver a escribir algo para el blog y la comunidad. Un abrazo fuerte de una antropóloga algo mas veterana 😉

  4. Anónimo Contestar

    Lo del ANTI, hay que superarlo entendiendo porqué se es anti y cual es la solución posible. Porque esta mal el sistema? injusto? como? porque? quién? se han propuesto soluciones?, no se aplican?, etc…

  5. Anónimo Contestar

    Es buena su intuición, pero los «peros» son muchos. Querer vivir la vida «del otro», por ahí se empieza, luego te das cuenta que no es posible, que tu vida es tuya, única, que eres a la vez un ser social; que eres a la vez el «objeto» y el que lo estudia; que eres la historia, con o sin pasado; que quieras o no eres NATURALEZA en un medio ambiente, social y natural por supuesto; que los humanos sufrimos sin remedio de «humano centrismo», ya no de etnocentrismo, al fin de cuentas si asumes el respeto por los demás eso se supera; que no eres más ni menos que nadie ni nada; que eso de la cultura es la justificación como especie animal para creer que somos el ombligo del universo y es ahí cuando se empiezan a entender a «antropólogos» como Levy-Strauss en el rollo ese de las clasificaciones, a Reichel-Dolmatoff y el mundo de los simbolos, a Mircea Eliade… y que en la literatura esta explicado por pedazos el «universo» humano. Cuando sea el Día, nos daremos cuenta que el mundo vivido y el mundo sentido, una y otra vez en espiral y que se intuyó cuando se decidió estudiar antropología, era y es el privilegio sentido y entendido de haber vivido.

  6. Mats Volta Contestar

    yo vislumbro un mundo en donde la antropología es el único campo de estudio y saber y para eso los antropolog@s debemos saturar todos los espacios institucionales. Es justo: que la ciencia abocada al ‘estudio del hombre’ sea todo lo que el ‘hombre’ estudié. Por lo demás (exactas, fácticas, naturales, etc.) si no son ‘antropologizables’ (o sea, traducibles y utilizables para el Otro) no sirven de nada.

  7. Jorge Luis Solano Contestar

    También existen algunas antropologías conservadoras. Las derivadas del particularismo histórico, la estructural-funcionalista, las desarrollistas, por ejemplo. Conforme avances en la formación iras conociendo los matices.

      • Arturo Contestar

        Por ejemplo los que trabajaron en las políticas sobre indigenismo en México bajo el liderazgo del Antr. Gonzalo Aguirre Beltrán, que veían a la cuestión indigena como un problema a solucionar.

  8. antropologo Contestar

    Ser anti desde la antropología es ser crítico con argumentos, ser anti te obliga a entender y pensar (o hacer pensar) alternativas a lo que pretendes derrumbar.
    Ser anti a la manera antropológica, sea como sea, mola mucho

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