Capital y tecnología. La nueva mano de obra del mercado.

El capitalismo ha transformado el mundo.

Desde sus inicios a su expansión-pretendida donde se supone que el capitalismo llega a todas las partes del planeta, ha irrumpido sin dejar ni un solo lugar del mundo en el que la relación capital-humano no haya penetrado.

Tal vez, la lente antropológica pueda ahondar en estas cuestiones descubriendo que en lo local puede descubrirse nuevas formas de relación capital.

El capitalismo influyó en los cuerpos de los seres humanos en las sociedades occidentales, haciendo de nuestro cuerpo una mano de obra distribuida en un mercado abstracto. El trabajo y los productos producidos absorben el tiempo en las funciones de las relaciones sociales que tenían las sociedades pre-capitalistas.

Tras el impacto en las sociedades pre-capitalistas la transformación de sus miembros en mano de obra hace que la faceta individualista confluya en el sistema dualista entre mercado/ cuerpo, capital/ cuerpo.

NUESTRO CUERPO COMO HERRAMIENTA CAPITAL.

Con la irrupción de la máquina el cuerpo fue transformándose a un cuerpo “intelectual” para poder manejar la máquina, poder crearla y poder producir a mayor velocidad.

Antes trabajábamos con nuestro cuerpo, cada vez menos usamos el cuerpo para trabajar sino la máquina.

La máquina es instalada con fuerza en el desarrollo tecnológico haciendo cada vez más funciones de las que realizaba la mano humana. La máquina se desarrolla gracias al capital invertido en investigación científica, robótica,  e industria tecnológica, acompañada de gobiernos que no quieren quedarse atrás en el desarrollo tecnológico.

La máquina sustituye la fuerza proveniente de la mano de obra humana.

Algunos pensarán que la máquina favorece el bienestar humano. Es verdad que pintar mil coches en la fábrica de Ford si lo hace una máquina será más rápido y menos costoso, además de que ahorra el esfuerzo humano. Las máquinas van sustituyendo poco a poco la mano de obra del capital humano.

Ante esta sustitución del capital humano, los Estados tienen que hacer lo posible para que sus poblaciones humanas realicen otro tipo de tareas, como las de crear más máquinas, mejorarlas y trabajar con ellas o aumentar las estadísticas de las personas que no tienen un trabajo, pero para poder manejar las máquinas requiere un conocimiento al que sólo unos cuantos tienen acceso.

LA CRISIS DEL ESTADO  Y LA SUSTITUCIÓN DE LA MANO DE OBRA POR LA TECNOLOGÍA. 

Estamos en crisis, si, y en el Estado en el que vivo las personas siguen pasando hambre.

Las personas no encuentran trabajo, pero las empresas se empeñan en no dar trabajo a las personas sino comprar máquinas que reemplazan el trabajo de las personas, que buscan ansiosas un lugar donde trabajar, en donde empresarios se aprovechan de la condiciones y del número de personas sin trabajo, para someterlas a una esclavitud disfrazada en donde ofrecer trabajo se ha convertido en un don de la caridad.

La tendencia hacia el contrato de la máquina por parte de las empresas va en aumento, el desarrollo tecnológico ofrece cada vez más facilidades para la producción, pero lo que me preocupa es que la máquina va adentrándose en nuestros hábitos de vida donde nos acostumbramos o nos quieren hacer acostumbrar a mediar entre la máquina a cambio de algún producto o servicio.

La fuerza de trabajo del capital humano va disminuyendo en la era tecnológica o revolución de la tecnología  y de la información.

Es sustituida por la máquina.

¿A que nos dedicaremos los seres humanos dentro de unos cuantos años? ¿A controlar la máquina? O ¿La máquina controlará a los humanos? O tal vez, la mano oscura que mueve la máquina sea la que teja los hilos una vez más.

Los hilos de las máquinas y la de los seres humanos  que precariamente sobreviven a un mundo cada vez más maquinado y maquinizado por las altas esferas del capital se empeñan en seguir atribuyendo los beneficios a costa del sacrificio de otros, ahora vale más una máquina que el trabajo de una persona.

El cuerpo ya no será mano de obra, lo será la máquina, tal vez no vivamos para verlo pero tal vez se esté instaurando el proceso maquinado en el que la mano de obra será sustituida por la tuerca de obra.

Una tuerca instaurada en la máquina, una máquina creada por el capital, vendida al productor sustituyendo el capital de la fuerza humana.

Tal vez sea en esa sustitución en donde el capital se derrumbe o la polaridad entre los aventajados y los desaventajados sea insostenible más de lo que está.

EL ESTADO Y LA IGNORANCIA TECNOLÓGICA

En sociedades tecnológicas, entiéndase estas como sociedades en donde el desarrollo tecnológico es más avanzado y en donde las personas hacen cada vez un uso más constante de la tecnología se ha producido una brecha tecnológica generacional.

La crisis del 2008 aún perdura y perdurará porque ha habido otro factor más que se ha sumado a que la crisis continúe. El Estado de Bienestar queda relegado a un Estado de supervivencia en donde las instituciones democráticas siguen con sus discursos para que no se derrumbe aquello que los griegos instauraron como forma de relación política y social.

Los Estados intentan avanzar al ritmo que lo hace la tecnología pero se ven incapacitados para ello, no soportan el ritmo y sus ciudadanos tecnológicos hacen un uso cada vez mayor de la tecnología en la búsqueda de información sin darse cuenta de que muchas labores que hacía el ser humano en el mercado laboral, ahora lo hace una máquina.

El Estado sigue en la ignorancia tecnológica hacia sus ciudadanos. En las escuelas no se enseñan a trabajar en la red, se siguen enseñando aquellas materias que consideran básicas pero cada vez menos usadas en el mercado laboral.

La población estudiantil sigue pensando en trabajos tradicionales que nada tienen que ver con la transformación del mercado laboral hacia un mercado cada vez más digital. 

A nuestros estudiantes no se les enseña a trabajar con herramientas digitales y el Estado se tiene que poner las pilas para adoctrinar con sus programas educativos y ofrecer una formación en donde las personas sepan manejar estas herramientas en pro de un beneficio salarial.

Nuestro cuerpo como mano de obra capital queda relegado a las funciones maquinarias que hacen cada vez más rápido el trabajo para su consumo, creando una brecha llamada crisis, en donde las máquinas sustituyen la fuerza de trabajo y en donde es absurdo que se contraten más maquinas que pueden ser manejadas por un operario.

Cuando antes hacía falta cinco personas para realizar un trabajo, ahora solo lo hace falta una persona que maneje tres máquinas, por lo tanto es absurdo que estas tres máquinas hagan una producción que no pueda ser consumida por las personas a las que sustituyó en su trabajo.

Te puede interesar:

Deja un comentario