Estoy triste por estudiar en la Uned de nuevo Antropología

triste por estudiar en la uned

Hoy quiero contarte porque estoy triste por estudiar en la UNED de nuevo tras muchos años de parón.

Si no lo sabes estoy intentando retomar los estudios del grado de Antropología Social y Cultural por la Uned, te lo conté en volver a estudiar antropología después de 7 años de parón.

Pensaba que estaría más contento, más ilusionado por reencontrarme con material de estudio antropológico, por volver a leer etnografías, por activar mi mente antropológica, pero no, estoy triste por estudiar en la Uned y quiero contarte porqué.

¿POR QUÉ ESTOY TRSITE POR ESTUDIAR EN LA UNED?

Todo empieza cuando decido acercarme a la antropología de nuevo.

Tengo en mi corazón la espinita clavada de terminar el grado, que ya van 14 años de idas y venidas, que fuerte, 14 años en los que me he deconstruido, construido y deconstruido otra vez y ahora intentando construirme de nuevo en no se qué ya.

Si fuera un Pokémon habría evolucionado e involucionado unas cuantas veces, y  como soy un Pokémon libre que no tengo un entrenador que me domestique o guie en el camino pues voy y vengo a mi blog escribiendo lo que siento.

Volver a  estudiar, coger un libro, tomar apuntes, leer etnografías, comenzar a activar mi mente crítica o simplista como antropólogo principiante produce en mi una motivación para querer estudiar de nuevo.

Retomar los estudios de la Uned puede ser un palazo o tomártelo con ilusión como yo me lo estaba tomando, una ilusión que desapareció cuando fui a clase.

Estoy triste por estudiar en la Uned de nuevo y ver que no todo era como antes.

ESTOY TRISTE POR ESTUDIAR EN LA UNED Y VER QUE HA CAMBIADO

Ya sabemos que estudiar en la Uned es estudiar en una universidad a distancia en la que si quieres vas a clase o no, dependiendo del curso, grado que estés cursando o ciudad en la que vivas.

No todos los grados y cursos tienen clases presenciales de apoyo para el estudiante.

Las clases presenciales van muy bien para:

  • Tener contacto con otros alumnes que están cursando el mismo grado que tú.
  • Compartir apuntes, opiniones y experiencias como estudiante de la Uned.
  • Entablar una relación mas cercana con tu tutor o tutora que te orienta, guía y enseña los temas de la asignatura.
  • No sentirte tan solo al estudiar a distancia y tener contacto humano.

Ir a clase tiene muchos más beneficios, pero de momento nombraré solo estos.

La Uned apuesta por clases online, esto quiere decir que el profe o la profa se conectan a la hora que empieza la clase y los alumnos que quieran se conectan para seguir la clase en directo donde pueden hacer preguntas a través del chat o quedarse como oyentes.

Las clases se graban y las cuelgan en la plataforma de la Uned por si después quieres verla de nuevo o no has podido asistir en hora a la clase online.

Vale todo ok, ya sé que la Uned funciona así, sé que la Uned es potente en herramientas digitales para la educación e impartición de sus materias.

Pero estoy triste por estudiar en la Uned al ver que en mi centro asociado apenas hay personas.

MI SORPRESA DE ASISTIR A CLASE

Me he matriculado solo de una asignatura y en el segundo plazo de matrícula, hace dos semanas me dio el “venate” ¹  de volver a estudiar en la Uned y no me lo pensé mucho la verdad.

Llevo dos cursos completos del grado de antropología, por lo que me quedan dos años más y el trabajo final de grado, ósea que tengo mitad de grado cursado y es una pena que no lo termine.

Cuando empecé a mirar la asignatura de la que me he matriculado, fechas de exámenes, bibliografía, tipo de examen y demás, me dio por mirar si había clases presenciales de mi asignatura y ¡Bingo! ¡Tenía clase presencial de la asignatura que me había matriculado!

¿Por qué me sorprendió tanto que hubiera clases presenciales?

Pues porque cuando yo estudiaba, las clases presenciales en la Uned solo estaban en los primeros cursos, primero y segundo, en tercero y cuarto tenías que tirar de material grabado, foros y las clases presenciales no existían.

De hecho creo que solo hay dos asignaturas de tercero que tienen clases presenciales y una de ellas era de la que me había matriculado.

TRISTE POR ESTUDIAR EN LA UNED AL ASISTIR A CLASE

Y aquí es donde viene el meollo del asunto.

Con mi libro en mano, el primer tema leído y subrayado y mirando un poco por encima el contenido de la asignatura me dispongo a ir a la clase presencial.

De camino pensaba, ¿me encontraré con algún antiguo compañero que como yo abandonó el grado y lo ha retomado de nuevo? ¿Me recordará mi profesora después de tantos años? ¿Se crearán debates como antaño cuando hablábamos de parentesco o de antropología económica?

En mi cabeza tenía una ilusión de volver a encontrarme con gente que le interesara la antropología y de volver a las clases presenciales aunque solo fuera una vez a la semana. Esto me hacía feliz. 

Recordé aquellos primeros años que estudiaba en la Uned con mis antropocompis de Uned, que nos tomábamos un café antes de entrar a clase, que nos pasábamos apuntes y resúmenes, que nos escribíamos si un día uno no iba a ir a clase, que nos poníamos nerviosos el día del examen en el que intentábamos caer juntos para ver si nos podíamos chivar de preguntas…

Cuando vi la realidad me puse triste de volver a estudiar en la Uned.

MI PRIMER DÍA DE CLASE EN LA UNED DESPUÉ SDE MUCHO TIEMPO

Me enteré de rebote que tenía clase presencial, de rebote me refiero a que fue un poco de casualidad, esto de mirar por si acaso...

Cuando llegué al centro de la Uned todo estaba como siempre, un poco más moderno y con más luz.

Mi plan era ir a la biblioteca primero para estudiar un poco y después asistir a clase, como hacía antaño, y así hice.

Cuando llegó la hora de la clase empecé a notar algo raro.

Había silencio.

En la biblioteca había gente, no mucha por que no es tiempo de examen, pensé, es normal que no haya gente. 

Cuando empecé a subir las escaleras para ir a clase vi un panorama un poco diferente a lo que estaba acostumbrado a ver.

Localicé mi clase y allí estaba la profe, preparando la sesión online para dar la clase en directo. Yo recordaba a la profe porque ya me dio alguna asignatura de primero y segundo, la profe, obviamente no se acordaba de mí.

Me acerqué y le pregunté si aquí era la clase de antropología y me dijo que sí, que pasara.

Antes de pasar percibí su cara de asombro, y es que el asombro venía de que la gente ya no va a clase presencial en la Uned.

Me explicó que no era como antes. Antes había más grupos de personas y ahora la gente la clase presencial la hace online.

Me entristeció muchísimo porque mi recuerdo de aquellas clases en las que debatíamos, nos reíamos, decíamos preguntas absurdas, a veces incluso el profe nos contaba anécdotas de su trabajo de campo y demás, todo esto ya no existía.

Estábamos la profe y yo en el aula, lo que podría parecer una clase particular, que afortunado yo, pero había seite personas al otro lado de la pantalla que apenas escribían en el chat, tan solo para saludar.

Tal vez esté un poco anticuado, pero estoy triste por estudiar en la Uned y ver que todo esto ha cambiado.

La profe tenía su guion de clase en el que iba explicando el temario, las personas online no debatían, yo me sentía un poco incómodo, tal vez más adelante me de por preguntar dudas o debatir algo, pero hacer un debate tan solo con la profe o preguntar cosas e interrumpir la clase no lo vi acertado este primer día.

ESTOY TRISTE DE ESTUDIAR EN LA UNED Y VER QUE NO HAY GENTE

No hay gente de forma presencial me refiero, porque si hay gente de forma online que va haciendo sus estudios.

Cuando la profe desconectó la pantalla y finalizó la sesión online, me sentí un poco más aliviado.

Me resulta incómodo pensar que siete personas están detrás de la pantalla escuchando lo que decimos en clase. Supongo que tengo que acostumbrarme.

Una vez finalizó la sesión nos quedamos la profe y yo solos en el aula y sentí que podía preguntarle cuatro cosillas sobre el trabajo que hay que hacer y sobre como afrontar la asignatura.

Supongo que me sabía mal preguntar delante de siete persona que no las puedo ver y que no sé quiénes son  e interrumpir la clase.

Al salir del aula la profe me dijo si seguiría yendo a las sesiones programadas. La idea es que sí, pero al salir del aula me di cuenta de que todas las aulas estaban igual.

Era como estar en Black Mirror, aulas muy grandes con asientos de hasta para 50 personas vacías con un profesor iluminado por la pantalla del ordenador grabando clase o haciéndola online para los alumnos que estaban en casa.

Profesores dando una clase que parecieran que están majaretas (sin ofender y en el sentido del contexto de este texto) que hablaban a la cámara y en el que el eco del vacío de personas hacía que retumbasen sus palabras en las cuatro esquinas del aula.

Había eco, frialdad, profes hablando a sus alumnos online que no se les veía ni la cara, tan solo un nick basado en las iniciales de su nombre y apellidos, todo un escenario que la "evolución" de la Uned y la tecnología ha propiciado. 

Aulas vacías de gente, falta de contacto humano, de risas, de habladurías en los pasillos, de cafés entre clases, de compañerismo y de ilusión de compartir los estudios de grado con otras personas.

Y sí, estoy triste de estudiar en la Uned y me dirás pues vete a una universidad presencial y no a distancia.

 

1 Venate: Expresión usada cuando dices me dio el venazo de hacer algo.

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