¿Tiene que seguir la antropología sirviendo a la cúpula académica?

Desde hace un tiempo, más o menos año y medio, le voy dando vueltas a esto de la “Antropología Libre” una Antropología “No academicista”.

El otro día hablando con una colega antropóloga me recalcaba algunos valores sobre la Antropología fuera de la academia.

Últimamente ando un poco despistado y desorientado con la disciplina y el proceso por el cual la aprendemos y la conocemos. Mi colega piensa en una antropología no académica, pero, ¿que quiere decir una antropología no académica?

Hace Andrés López, colaborador de este blog, al que le tengo aprecio, escribió un artículo titulado “La Antropología no tiene porqué ser sólo académica”, haciendo una crítica a la academia y a la cúpula del saber así como a la tangente económica que envuelve a la disciplina.

La colega con la que estuve hablando, no está de acuerdo en cómo se distribuye y genera el conocimiento en la disciplina. Digamos que las antropólogas trabajamos para la academia y la academia es la que da el sustento y aprueba los métodos que se han de llevar a cabo en la disciplina, sancionando a las personas que no lleven esos métodos a cabo y desprestigiando una antropología con diferente metodología para crear conocimiento antropológico.

La academia dice que para llevar a cabo un buen trabajo de campo, los antropólogos hemos de tener en cuenta que es lo que han dicho otros antropólogos.

La búsqueda etnográfica sobre una investigación que queremos trabajar, hace que se de una retroalimentación del conocimiento antropológico en donde uno de los métodos de investigación es tener en cuenta que es lo que han escrito otras antropólogas sobre temas iguales o parecidos al que vayamos a investigar. Las antropólogas han de documentarse bibliográficamente de todo lo que puedan para poder ir al campo a realizar trabajo de investigación.

Mi colega, me enseña, que esa retroalimentación del conocimiento generado desde la academia hace que los antropólogos generen más conocimiento para la academia, con lo cual la antropología no sale de la academia, sino que se queda en esa cúpula que solo hace que registrar documentos sobre las culturas estudiadas. Documentos que considero importantes para la aglutinación de un conocimiento que no sale de las cuatro paredes académicas.

Las propuestas que sugiere mi colega, me hace pensar  que  lo que me enseñan en la academia, (el 90%de teoría y 10% de práctica) sólo se queda ahí y que en la práctica tendré que seguir aprendiendo a desenvolverme en un campo en el que los «zombis» salidos de la academia, quieren llegar a esos puestos magistrales en donde la cúpula del saber se retroalimenta, dejando a la antropología encapsulada e imponiendo las directrices de una antropología “guionizada” por los hilos que mueven a los títeres del saber. Una academia que intenta burocratizar un pelín más el trabajo de la disciplina como os conté en «Ética de la investigación etnográfica» 

Varias veces pregunté en clase sobre el método de hacer trabajo de investigación sin una documentación bibliográfica previa a la inmersión en el campo, la respuesta fue un rotundo NO, siempre hemos de ir con la teoría aprendida al campo.

Mi duda es, que esa teoría que tú aprendes, antes de la inmersión al campo, pueda configurar una realidad escrita por otro, impidiendo observar otras realidades que puedan ser importantes para la investigación, como me pasó en el primer acercamiento como Antropólogo Principiante a un campo dado.

Ahora también me asalta otra duda, si ir al campo sin teoría puede ser una forma “Neo-estructural-funcionalista” en la que vuelve el concepto de tratar las culturas sin tener en cuenta el contexto histórico y hacer una antropología del presente, aislando los procesos que han tenido lugar y tienen lugar en los campos de acción en los que la antropóloga se desenvuelve. También pienso que es peligroso de-construir todo lo aprendido por una antropología libre en la que el método y el concepto creado por otros no tiene lugar.

Son solo apreciaciones de un Antropólogo Principiante que no hace más que darle vueltas a la cabeza sobre esta disciplina que tanto le gusta y de la que tanto espera una vez obtenido el maldito título que le llevará a posicionarse como un antropólogo graduado  adquiriendo un estatus social en el que la academia pueda reconocer el trabajo, porque seguro que si ahora presento un trabajo de campo digno de mención honorífica (cosa que es irreal que suceda) la academia me daría un portazo en mis narices por no tener ese maldito título que nutre a la academia. Y es que todo gira en la esfera económica, incluso la antropología.

Si quieres escribir para este espacio, nunca me cansaré de repetirlo, estás mas que invitada a hacerlo, escribe a antropologec@gmail.com. Para terminar os dejo un enlace de una revista digital de antropología libre para que os deis cuenta de que se puede trabajar una antropología desde diferentes perspectiva, con diferentes métodos y conceptos,   os invito a que visitéis a las amalgamas antropológicas. Una forma diferente de hacer antropología.

amalagama

16 thoughts on “¿Tiene que seguir la antropología sirviendo a la cúpula académica?

  1. Eugenio Contestar

    Querido A . principiante.
    (Escribo del cel, así que espero sepas perdonarme). Es muy interesante lo que propones pensar, aunque he de admitir que percibo ciertas «fallas» epistemologicas.
    Conocer sin teoría me resulta imposible. Teoría es aquello que me permite percibir el mundo tal y como lo hago. Encontrar diferentes colores, dinstinguir ruido de música, incluso el idioma en el que pienso, escribo, etcétera son teoría.
    Formarse para llegar al campo no debería ser visto como un leer para encerrarse en un marco teórico (que cosa tan absurda si pensamos en Antropología Social/Cultural), sino más bien formarse para entender como otros entendieron ese camo… como lo construyeron, etc. y esto no es nunca una limitante… por el contrario, te permite tanto estar de acuerdo como discutir; seguir las reglas como romperlas.
    Feyerabend creo que apuesta más a una postura anarquica frente al método, pero yo creo que desconocer lo anterior no ayuda a crear conocimiento (sea tanto con una idea acumulativa, como no) sino que impide conocer… o mejor dicho, dialogar entre conocimientos (que desde mi postura, es a los efectos: lo mismo).
    Me gusta igual pensar eso de una antropología no academisista (no sé si «fuera de la academia»), tanto así como penasar una antropología no científica. Por mi parte no considero a la antropologia como ciencia, y abrirla de la academia me parece un ejercicip sano, y en cierta medida alcanzable. Pero no con esas premisas que planteaste. Para mi va más por el lado de abrirnos a otraa formas de conocer, de abrir aún mas el diálogo, de ejercitarse con otras racionalidades y reflexividades, con otras cosmovisiones… y creo que la antropologia del siglo XXI (aquella que los ‘posmos’ estamos dominando) se acerca cada vez más a ello.
    Gracias por compartir tus reflexiones!! Un gusto leerlas!
    P.D.: Que mala onda el primer comentario.

    • El Antropólogo Principiante Contestar

      Gracias a ti por tu comentario, ya me gustaría escribir a mi tan bien con el cel.

      Cuando escribes, como es mi caso en este blog, me dejo llevar muchas veces por las emociones, por lo que siento, por como veo el panorama. Muchas veces cuando vuelvo a releer algunas cosas de las que he escrito me pongo las manos a la cabeza por ¿cómo pude escribir aquello? El Antropólogo Principiante que me tiene poseído a veces le gusta lo posmo, otras veces lo clásicc, y otras veces aborrece la antropología, por lo que supongo que en un futuro, si sigo con esto de la antropología, seguramente cambiaré mi perspectiva porque habré «madurado» con la antropología acompañándome ya que lo que más me gusta son las diferentes visiones y aportaciones que me hacen crecer como el comentario que me acabas de dejar.

      Un abrazo mu fuerte.

  2. Andrés López Contestar

    No se trata de ser crítico si se escribe bien o mal, se trata del contenido. Pensemos por un momento la cantidad de personas que no saben hablar, expresarse, etc., y son verdaderos sabios humanamente humanos. Sin embargo, los que saben leer y escribir, aquellos que se rodean de conocimientos para alcanzar el poder, en la mayoría de las veces están lleno de veneno.
    Yo no sé ustedes, pero una persona con sabiduria, no tiene nada que envidiarle al académico que adquiere conocimientos.
    Perdonad lo que os voy a decir. ¿Acaso os creéis alguien por tener un título? Tener un título socialmente en algunas sociedad como la nuestra, es ser mercantilizado, y cuya finalidad es trabajar en algo que se ajuste a nuestro espacio ilusorio, porque al final de todo, la verdadera verdad, es ser un servidor. Ganar un mísero sueldo y tirar pálante. Nada más! Nadie cambia nada, nadie será mejor que nadie.
    Por lo tanto, sólo cabe decir: “eres un valiente escritor de este artículo. Por compartir tus pensamientos y ser tan explícito con los demás. En tu corazón reside en verdadero portál de Belén. Queremos seguir leyendo tus pensamientos convertidos en letras.
    Termines o no unos estudios de antropología, no te hará mejor ni peor. Serás simplemente tú mismo, con más o con otros conocimientos, porque la sabiduria, es algo que no se estudia ni se aprende.
    Un saludo!

  3. Víctor Contestar

    En primer lugar quisiera felicitarte por el texto, me parece que contiene unos planteamientos bastante valientes con los que, al margen de estar o no a favor de ellos, se puede generar un interesante debate.
    Como arqueólogo comparto la idea de que una lectura previa influye a la hora de realizar un trabajo de campo, pero he de decir que todos, independientemente de la rama de las ciencias sociales que escoja, recurrimos consciente o inconscientemente a la teoría. Tal y como dice Mattehw Johnson (aunque aplicado al campo arqueológico creo que es complétamente válido aquí):
    «…todos somos unos teóricos en el sentido de que todos utilizan en su trabajo teorías, conceptos, ideas y presunciones (la teoría puede haber sido impuesta por la entidad patrocinadora del proyecto, pero no por eso deja de ser teoría)…» (Johnson; 2010: 21)

    Al margen de ello, coincido en muchos puntos con tu artículo y no creo que, en los casos en los que no sea así, considero innecesario caer en descalificaciones como las que he visto en algún comentario ya que como he dicho antes, en mi opinión, el artículo podría generar un interesante debate.

    ¡Un saludo y felicidades por el artículo!

    • El Antropólogo Principiante Autor del artículoContestar

      Gracias Víctor por el comentario, pienso que el tema de la teoría puede generar y genera debate, no sólo en este blog, fuera de él también. No soy el primero que escribe algo parecido, llevo leyendo unos cuantos textos sobre el asunto que atañe. Es interesante ver la antropología desde otra perspectiva y no solo como te enseñan a como tienes que aprenderla y utilizar las herramientas que te ofrecen. La antropología se construye y de-construye, como ya ha pasado en siglos anteriores.

  4. Sara Contestar

    A mi me encanta tu blog te llevo siguiendo desde el principio, me es de gran ayuda y aluguna vez sale el tema del antropologo principiante en las aulas de la uni sigue escribiendo y no lo dejes pleeeaaasseeee

  5. Wip Contestar

    Escribes tan mal, que ya solo por eso sería difícil que hagas un trabajo digno de mención honorífica. Si no quieres academia, no estudies en la universidad; pero para ser antropólogo tienes que estudiar.

    • El Antropólogo Principiante Autor del artículoContestar

      La verdad es que la escritura no se me da bien jeje aunque hago lo que puedo 🙂 tengo que seguir estudiando y aprendiendo no me cabe duda. Un saludo y gracias por la crítica

    • José teijeiro Contestar

      Me ha parecido altamente gratificante la lectura del artículo pero creo que hay que precisar algunos aspectos. Uno se hace antropólogo precisamente fuera de los círculos académicos. No sales antropólogo de la U, es el trabajo de campo el que te faculta. No es correcto generalizar el hecho de q sin teoría no se puede hacer trabajo de campo; para un trabajo etnográfico precisas ciertas orientaciones metodologicas, el como vas abardar la cuestión objetó de atención, sólo si te has propuesto aplicar cierta hipótesis teórica vas a precisar un soporte teórico conceptual… Etc. Me quedo ahí y esperó iniciar un diálogo. Atentamente José Teijeiro

      • El Antropólogo Principiante Autor del artículoContestar

        Hola José, como principiante que soy, me cuestiono ciertas formas de hacer una antropología fuera del contexto académico. Aún estoy en la academia y gracias a ella estoy aprendiendo un corpus teórico que si no fuera por la academia y la realización de pruebas evaluativas, tal vez no me cuestionaría el método y el concepto. Se supone que cuando sales de la academia con el título tienes que saber desenvolverte tras la superación de los estudios, he dicho se supone. No doy la espalda al conocimiento creado durante tanto tiempo y que tanto trabajo habrá costado. Los conceptos se van generando y los que están generados pueden quedar obsoletos por las transformaciones que van acaeciendo a lo largo del tiempo y a veces lo que uno ve como rosa la teoría lo ve morado. ¿Qué hacer en estos casos?

        • Julián Arango Contestar

          Como antropólogos somos «la herramienta» que mirá tras una lente cargada de juicios, prejuicios, aprehendimientos (tomar para si) saberes y experiencias, teóricas y culturales. Está en nuestra sencibilidad con quiénes se convierten en el o lxs observadxs que nuestro hacer etnográfico generé conocimientos que aporten en primer lugar a las comunidades (objeto de estudio) y en segundo lugar a la comunidad científica Re-Alimentando conocimientos a fin de evitar convertirnos en antropologos utilitaristas y extractivistas, por el contrario ser participes en los desarrollos sociales y culturales.

          • El Antropólogo Principiante

            Gracias por el comentario Julian, últimamente me planteo esto de los perjuicios, un saludo.

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