Homo cultural

JUAN GABRIEL RODRIGUEZ

__Una reflexión sobre la evolución del ser humano__

Texto y Fotografía: Juan Gabriel Rodríguez Laguna

Aguardando a que el luminoso del semáforo se pusiera en verde para poder pasar, miraba mientras tanto a las dos grandes avenidas que tenía que cruzar para continuar con mi destino. Por ellas circulaban vehículos constantemente en todas direcciones. La mayoría de la gente, que pude observar a mí alrededor, estaba sentada, caminaba o se detenía haciendo reverencia a la pantalla de su smartphone. El resto, al igual que yo en esos momentos (o eso pensaba), observaba. Aspecto físico y social según la ropa que vestían (según mi juicio), gestos, bicis, carritos de bebes, monopatines, perros, gafas, el trazado urbano de la ciudad, la iluminación, el ruido, reproductores mp3, los vehículos, señalización, más todos aquellos elementos del sistema que da lugar al hecho cultural en sí. Un resumen visual del mundo en el que habito, con su diversidad étnica, cultural, social  y económica. Todo ello me hace pensar en la complejidad de estos hechos que han permitido al ser humano, con su respectiva evolución en el tiempo, adquirir adaptaciones extrasomáticas de gran eficacia para el desarrollo cultural, sin necesidad de transformar el cuerpo, ideando todo tipo de herramientas que le ayuda a adaptarse al medio.

Con ellas queremos aparentar que la evolución cultural, en muchos aspectos, ha superado a la biológica, siendo en mi opinión cierto, si hablamos de evolución del Sapiens Sapiens como especie. El ser humano actual se mantiene como especie tanto cultural (aunque muera como generación en “periodos de tiempo concreto, situándose en un marco histórico y sociopolítico donde se ubica la reivindicación de las diferencias”[1]) como biológicamente, adaptando exitosamente el medio (como H. Sapiens Sapiens, y a las hostilidades emergentes del medio). Al adaptar exitosamente el medio, biológicamente alteramos irremediablemente los cambios somáticos y fisiológicos del cuerpo humano, debido a los últimos avances en medicina a lo largo de la historia, entre otros avances como la nutrición (revolución neolítica), que permiten prolongar la esperanza de vida de las personas que antes carecían de posibilidades de sobrevivir en él (morimos biológicamente como especie, no nos extinguimos), alterando la dirección de la naturaleza humana, única superviviente en la Tierra de su especie, por ahora. Culturalmente avanzamos, pero alteramos los cambios y procesos sociales de los diferentes pueblos del mundo mediante el intento regular de homogeneización (que no evolucionar igualitariamente) cultural y las luchas constantes por mantener las identidades culturales en un espacio global, debido a que no hay identidad (de generaciones) sin conciencia de diferenciación. Por tanto, nos hemos arrojado con los brazos abiertos a los avances culturales de la humanidad para poder sobrevivir, apartando de nuestra existencia la evolución biológica (que hace que aparezca otra especie de homo), dando como resultado el mundo en el que vivimos actualmente.

De esta forma la evolución cultural ha alterado la evolución biológica, debido a que las creaciones culturales no se trasmiten genéticamente, sino por aprendizaje que resulta ser bastante más rápido. Asimismo, con la educación se puede incorporar cambios notables en una sola generación, mientras que la evolución biológica puede incorporar cambios en una sola generación repitiéndose varias generaciones a lo largo del tiempo, resultando ser un proceso demasiado lento en comparación con el proceso de aprendizaje.

Por tanto, es necesario aprender de lo aprendido culturalmente (medio/generaciones/historia en definitiva) para no acabar con el proceso de la evolución cultural, y de esta forma desaparecer como especie cultural, ya que como especie biológica hemos finalizado el proceso evolutivo debido al abandono inconsciente de la evolución biológica, siendo el desarrollo cultural constante la clave del éxito de la humanidad. El desarrollo cultural constante estimula las ansias de superación del ser humano, según la situación cultural donde se encuentre y su proceso evolutivo, debido a que nunca alcanza el futuro (modernidad) visualizado (según la mentalidad de la época). Pero en el éxito del desarrollo cultural constante también se encuentra la tragedia del ser humano; encerrada en un cuerpo involutivo biológicamente, la conciencia, razón, inteligencia o lo que sea (si existe o no) que está dentro de nuestro cuerpo (alma) quiere evolucionar (futuro) pero es detenida por estar biológicamente unida al él socialmente (nos hace humanos, dependiendo de los demás), sin más remedio que aceptar y conformarse con el rápido aprendizaje generacional (homo cultural), pero lento e insignificante para poder apreciar el desarrollo cultural constante y sus errores, la realidad social total. Seguir la evolución cultural, de una u otra forma, es el único destino de la Humanidad, debido a que ella es el medio (podemos hacerla mejor para todos/as…) donde existimos.

Referencias:

Estructura social y estratificación. Reflexiones sobre las desigualdades sociales. Rosalía Martínez.

[1] Estructura social y estratificación. Reflexiones sobre las desigualdades sociales. Rosalía Martínez.

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