Incubando en la fábrica del capital; cápsulas y miradas hacia el futuro.

¡Ya llegó el verano!

“Qué bien se está disfrutando de la playa y el mojito. Ha sido un año duro pero, ahora que se acabaron los exámenes toca respirar y disfrutar”.

Era lo que pensaba antes de introducirme en las entrañas del capital. Sí, llegó el verano y pocos mojitos voy a tomar. Llevo dos semanas acudiendo a un servicio público que ofrece el ayuntamiento de Barcelona. Este lugar se llama Barcelona Activa, en dónde profesionales forman a personas que quieren emprender un negocio. En este centro se cuecen ideas y yo no hago más que apuntar en mi diario de campo lo que voy observando.

Estos profesionales que provienen de diferentes ámbitos en la creación de empresas, (economistas, especialistas del marketing, grandes empresarios, abogados, gestores, informáticos, etc) forman en este centro a las personas que tienen una idea y la quieren llevar a buen puerto para formar una empresa y poder ganarse la vida en ello.

Ofrecen una formación en diferentes ámbitos, como en fiscalidad de empresas, marketing, gestión y administración de empresas y una amplia gama de servicios a los que puedes acudir en busca de ayuda. Uno de los motivos que me hacen escribir este artículo, es la definición que dan a algunos servicios que ofrecen. Por ejemplo “la incubadora”:

«las incubadoras son espacios para el desarrollo de nuevas empresas del entorno de entidades público-privadas referente al ecosistema emprendedor y que ofrecen su apoyo técnico a las empresas por ellas incubadas».

Incuban ideas para hacerlas negocio. Incuban a personas que quieren emprender. ¿Acaso he dado con las entrañas del capitalismo? ¿Es aquí donde se genera todo el embrollo del capital económico en Barcelona? Puede que esté exagerando y que no sea más que un servicio que ayuda a personas que tienen grandes ideas y que quieran ganar dinero con esas ideas. Puede que una idea genere diez empleos y de esos diez empleos puedan sobrevivir diez familias, por poner un ejemplo, pero a todas las sesiones a las que he asistido he observado siempre lo mismo, te enseñan a que seas un gran emprendedor y te guían en un curso de “emprendiduría” en donde te alertan mil veces de que hay que explotar al máximo la creatividad, las ideas y las ganas de trabajar para tener que pagar mil y un impuestos al Estado que controla la actividad económica.

¡Sigan incubando huevos de ideas! Me siento como un polluelo que acude a estas sesiones informativas en dónde el papa gallina me da de comer con su experiencia laboral en el mundo de la empresa y la mama gallo me enseña cómo hacer que las personas se conviertan en un producto económico en donde lo que interesa es que miren y compren tus servicios o productos utilizando estrategias para captar la atención del cliente a través del marketing.

Para colmo, las sesiones formativas que ofrecen las llaman “cápsulas”. ¡Bien!, ahora tomo cápsulas y me incuban o tal vez me esté introduciendo en la cápsula de la nave espacial para que me lleven al éxito empresarial y económico. He podido observar que algunas personas que acuden a este servicio de formación para la “emprendiduría” guardan sus ideas como un tesoro vaya a ser que alguien se las quite y se haga rico con ellas. Hay un ambiente de competición donde personas ilusionadas en su proyecto incuban sus ideas tomando cápsulas para que vayan progresando en el camino del éxito donde el gallo y la gallina siguen acumulando ideas para que el sistema montado siga su camino y las empresas que apoyan este servicio puedan seguir generando beneficios.

¿Dónde están los antropólogos? ¿Hay antropólogos que se dediquen a que las empresas traten a sus polluelos como personas y no como máquinas de ganar dinero en un ámbito cada vez más competitivo? ¿Alguien me puede decir para qué sirve la Antropología Industrial?

Me despido.

Hasta la próxima.

2 thoughts on “Incubando en la fábrica del capital; cápsulas y miradas hacia el futuro.

  1. Juan Gabriel Rodríguez Laguna Contestar

    No sólo en Barcelona, también se dan en otros lugares de la Península. En el caso de Sevilla se llama CREA (www.sevilla.org). Es muy interesante estas cuestiones planteadas, es ver como el modelo muta constantemente, se adapta introduciéndose (capsulas) en nosotros/as. Pienso que buscan (no se quien) justificar el cambio de una u otra forma: pobre/necesidades por empresario/emprendedor, ya que si fracasas en la vida tu eres el culpable y no el sistema (las ideas bien guardadas).

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