14 thoughts on “Soy un drogadicto, la intoxicación antropológica.

  1. Amaia Castresana Palma Contestar

    Hola!! lo primero gracias por el blog y por tus artículos.
    Yo me uno al club. Ya me cuestionaba todo cuando estudie Educación Social. Cambie las gafas de como miraba a la sociedad que nos rodea y mirar desde otra perspectiva (era una frase de uno de mis profesores que constantemente nos decía que teníamos que cambiar las gafas y ver las cosas de una perspectiva diferente y más crítica) y creo que cuando estudie Antropología, ya termine hace unos años, las volví a cambiar y eso fue ya el caos. El cuestionarse todo a todas horas es muy cansado pero la verdad es que resulta interesante ver las cosas diferentes a como lo ve el resto de las personas que te rodean. Tener diferentes puntos de vista para casi todo. No se, pero a mi me encanta ver y sentir desde otra mirada, ver otras realidades.
    Un saludo

    • El Antropólogo Principiante Contestar

      Gracias Amaia, es interesante, está bien aplicar diferentes miradas, pero a veces, en situaciones tan cotidianas de tu vida te planteas mogollón de cosas que dices, ¡mi madre! quiero parar ya, jeje. Un saludo.

  2. DOLORES Contestar

    Me ha gustado tu artículo.
    A la pregunta retórica de si alguien te lee, a la vista está de que muchos.
    Yo también me cuestiono un montón de cosas, por no decir todas, y eso que no he empezado a estudiar antropología. Me metí en todo esto esto porque quería matricularme, pero antes de hacerlo me puse a leer libros de Harris y artículos acerca de Malinowski.
    Todavía tengo en la cabeza matricularme, pero me da miedo estresarme, ya que tengo que seguir con el trabajo, la casa, los hijos, ciertas aficiones…..
    Me gusta tener este contacto, así igual, me decido.
    Enhorabuena por tu blog, yo te sigo con interés.

  3. Emily Gil Contestar

    Jajajajaj, me voy a dormir con tus palabras en mi cabeza, me has sacado una fruta sonrisa.
    Gracias por el blog, lo he leído desde que decidí estudiar antropología social, estamos algo lejos en términos físicos, pero igual logras llegar a donde sea quieras hacerlo. Supongo soy humana, jajajaja. Buenas noches.

    PD: Espero a mi no se me pase 😉

  4. Anónimo Contestar

    CREO QUE ESAS SON LAS CONSECUENCIAS DE ESTUDIAR ANTROPOLOGÍA.! SOLO HAY QUE TRATAR DE MANEJAR LAS COSAS, AUNQUE TODO EL TIEMPO NOS ESTEMOS PREGUNTANDO DE DONDE SALE CADA COSA, TENGO UN PROFESOR QUE NOS DECÍA QUE LOS ANTROPÓLOGOS NOS CREÍAMOS LA MIERDA POR QUERER DARLE SIGNIFICADO A TODO. SOMO UNOS POSTMODERNOS.

  5. antropologiadespierta Contestar

    ¡Qué identificada me siento con tu artículo! En realidad casi ya me había olvidado un poco de que antes de entrar en la antropología tenía una vida normal y corriente sin ese automatismo de deconstruir cualquier situación en que me encontraba. Sí, casi ya me había olvidado, hasta que hace unas semanas una amiga de otra disciplina (pero que actualmente está «convirtiendo» a la antropología) me dijera que las antropólog@s tod@s somos muy loc@s y que vivimos en un mundo paralelo: resulta que en su otra facultad la gente no pasa su tiempo cuestionando el capitalismo, no sabe que la persona esquizofrénica de nuestra sociedad podría ser chamán en otra, y sobre todo puede hablar sin encontrarse con términos problemáticos cada dos por tres. Como es habitual en la gente adicta, estamos complicando muchísimo la vida a nosotr@s mism@s y a cualquiera que conviva con nosotr@s – ¡pero en nuestro caso vale la pena!
    Y no creo que nos vaya a pasar. Estoy pensando en un profe mío que dedica su vida a precisamente esto: Analizar la vida contemporánea en nuestra propia sociedad, cuestionarlo todo, debatir sobre ello con sus alumn@s, etc. Hoy nos dijo que lo que él quería lograr con sus clases era que salieramos del aula más confundid@s que antes. ¿Te imaginas contando esto a tu madre? «Sí, Mamá, voy a estudiar para ser alguién. Para ser una persona confundida, adicta a la locura, para infectaros a los demás con ese trastorno mental, para que podamos dar la vuelta al mundo…»

  6. Max Contestar

    Ya somos dos… La adicción está al limite de la crisis, o quizás excedió hasta eso. Pienso en parentesco donde sea, veo jerarquía, veo constructos sociales, veo cultura en todo lo que produzca sombra.

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