La prostitución de la Antropología. ¿Antropología industrial?

¿Has oído hablar de los conceptos como “etnobuiler” “etnoshopper” o “etnozoom”? Desde luego que si no lo has oído no estás a la última en antropología.

Hay un debate inmenso sobre  la antropología, si esta  tiene que realizar su labor como ciencia al servicio de la empresa pública o privada o seguir siendo una ciencia que observa y trabaja desde la academia.

La académica continúa con la labor de formar a los nuevos antropólogos que salen de la universidad buscando un lugar donde aplicar el conocimiento adquirido, la antropología aplicada al servicio de la empresa privada o pública puede resultar un tanto maquiavélica y desconcertante en donde el debate ético está asegurado.

¿TIENE LA ANTROPOLOGÍA QUE ESTAR AL SERVICIO DEL ESTADO?

Ya hemos podido observar como antropólogas patriotas y amantes de su nación han aplicado la antropología al servicio de su Estado como Margaret Mead, o hemos visto como antropólogos han asistido a la guerra para recabar información sobre las comunidades en donde, su propio Estado, estaba atacando y destruyendo con la fuerza armamentística  a pueblos desprotegidos que sin comérselo ni bebérselo han observado como sus vidas eran destruidas.

El antropólogo estaba a pie de cañón con su uniforme miliciano recabando información para el Estado, como en el famoso Human Terrain System.

Que la ciencia que estudia al ser humano, su comportamiento, sus costumbres, sus culturas acabe recabando esa información para que el Estado la use en favor de sus intereses deja mucho planteamiento ético abierto sobre antropólogas que han realizado dicho trabajo.

¿QUÉ ESCENARIOS HAY PARA TRABAJAR COMO ANTROPÓLOGOS? 

La antropología tiene que buscar nuevos escenarios en donde poder aplicar la etnografía en cualquier escenario para que se den relaciones sociales en las que el antropólogo pueda indagar y concluir que puede ser un campo de observación y de aplicación antropológica.

Pero, ¿donde queda la ética de las antropólogas que están al servicio de su Estado? ¿Acaso se preguntan para qué va a ser usada la información recabada a través de la etnografía? ¿Hacia dónde va a ir su investigación etnográfica?

Cuando estudiaba ética y trabajo de campo, la profesora nos daba unas pautas para andar con ojo sobre cuál iba a ser la fuente de financiación del proyecto de investigación y de que hay que ser claros ante los agentes que requieren nuestra labor como antropólogos.

Conocer de donde proviene el dinero para que nos contraten como antropólogos y saber para que van a ser usadas  las conclusiones de nuestro trabajo debería ser como un vademecum para la antropología, o ¿acaso estamos dispuestas a hacer nuestra labor como antropólogas a cualquier precio sin importar para que usamos la antropología?

Si en cualquier momento del proceso de investigación pudiera ser perjudicial para las personas implicadas,  habría que aplicar el principio de no maleficencia hacia las personas que estudiamos.

Ahora me quedo estupefacto al conocer que la Antropología Industrial nace como subdisciplina al servicio del mercado y de la empresa.

¿QUE ES LA ANTROPOLOGÍA INDUSTRIAL? 

Según Antonio León el autor del blog de Antropología Industrial define esta disciplina como:

“Si la antropología es el estudio del ser humano, la que se refiere a su actividad como individuo social que produce, compra, vende e interactúa con otros en un medio económico es lo que llamamos antropología industrial o empresarial”.

Antropólogos especialistas en marketing, publicidad y consumo, entre otras especialidades, observan cual es el comportamiento del consumidor y la relación que tiene con el objeto de consumo.

Nacen nuevos conceptos como el “etnozoom” que como la propia palabra indica, se trata de aumentar la mirada, darle al objetivo y acercar el zoom hacia sectores de la sociedad, como los jóvenes, las madres o los ancianos para indagar el consumo, usos y costumbres de un determinado sector de la sociedad.

El “etnosetter” en donde se indagan tendencias mundiales de consumo en ámbitos locales, modas y tendencias.  Los posmodernistas estarán contentos con este tipo de etnografía.

El “etnobuiler”  evalúa el uso de los productos en contextos de uso real y busca mejorar el diseño.

Si quieres hacer un combo completo al servicio de la empresa pública o privada con el “etnopack” puedes observar e identificar dificultades en el uso en un contexto real y así proponer posibles innovaciones en el producto.

Si lo deseas puedes ser una antropóloga “etnoshopper” y analizar el comportamiento del consumidor cuando realiza una compra antes y después de comprar el producto. Algo así como un asesor de consumo.

Esto me resulta bastante extraño. Tendría que  observar el comportamiento de una persona relacionada con el objeto que ha comprado. Esto es un poco raro, pero interesante a la vez.

Yo pensaba que la antropología se basaba en observar personas que se relacionan con otras personas, si una persona compra una olla eléctrica…¿tengo que observar cual es la relación de esa persona con la olla eléctrica?

ANTROPOLOGÍA Y MARKETING

Si hablamos del marketing antropológico…

El marketing está evolucionando cada día porque nuestros hábitos de consumo van cambiando con el paso del tiempo. El que sientas ganas de comprar tal o cual cosa viene dado por los imputs a los que estamos expuestos día tras día con anuncios publicitarios.

¿Estamos dispuestos a hacer cualquier cosa para ganarnos el pan con la antropología?

Está claro que conseguir un puesto de trabajo en la academia está complicado y funciona a base de un padrino, vamos del enchufe, en una gran mayoría de casos y algunos pensamos que la antropología no tiene que ser sólo académica. 

Por lo tanto, trabajar en la academia, casi que descartado, no tengo la suerte que tuvo la cenicienta cuando le apareció su hada madrina.

Por cierto, asco de cuento. Trabajar como antropólogo industrial puede ser interesante, pero, con la salvedad de que  se conozca cual es el propósito de esa empresa que necesita a un antropólogo, de qué forma trabaja esa empresa y dejarle bien claro que en cualquier momento se puede anular la investigación ante cualquier atisbo maleficente hacia las personas que estudiamos.

En tiempos de crisis y con tantos antropólogos parados que no encuentran su nicho en el mercado, es muy probable que la antropología se prostituya al servicio del capitalismo el cual sigue haciendo tanto daño a este mundo loco que observamos con tantas injusticias y en donde los imperios empresariales manejan como monigotes a los políticos que no hacen más que dar beneficios a las empresas explotando a sus ciudadanos a base de un cacho de pan mientras se frotan las manos y se ríen del mundo teniendo el poder en sus manos.

Por lo tanto los antropólogos que no aludan al compromiso ético ofreciendo el conocimiento antropológico al  servicio de la empresa se prostituirán para ganar una hogaza de pan mientras sus jefes, los empresarios, se beneficiarán de sus “etnoshoper”, “etnobuiler” o “etnosetter” cuando esto en realidad tiene un nombre y es “etnomaleficencia”.

“Etnomaleficencia”: Hacer etnografía al servicio del empresario  que busca recabar información sobre las relaciones, usos y costumbres de cualquier persona relacionada con el objeto, el producto o el servicio que es fabricado y consumido por las personas que investiga el antropólogo, siendo estas engañadas a través de estrategias comerciales e inducidas para y por el consumo.

Y por fin ya puedo pasar al diccionario de antropología como la primera persona que describió que es la etnomaleficencia.

Por suerte no tengo ninguna asignatura en el programa universitario que trate sobre la Antropología Industrial como subdisciplina, pero, supongo, que en un futuro la implantarán porque realmente pienso que un antropólogo puede hacer muy bien este tipo de etnografías, pero me preocupa que un antropólogo sirva a un gran multinacional a cambio de un sueldo y de vender e intentar que consuma más una persona usando la etnografía a favor del que tiene el poder, el empresario adinerado.

UN EJEMPLO DE LO QUE PODRÍA SER UN CASO DE PROSTITUCIÓN COMO ANTROPÓLOGO

Por poner un ejemplo, supongamos que una empresa maderera fabrica muebles y el antropólogo está haciendo observación sobre marketing antropológico para que las personas compren esos muebles. Se pone manos a la obra, hace un targed que en marketing es dibujar un perfil de tu consumidor ideal, el antropólogo empieza a hacer observación participante entre el perfil de persona que consumirá el mueble de madera y que tipo de mueble consume y al final entrega su trabajo a la empresa que fabrica muebles para que esta siga vendiendo más para seguir lucrándose.

Todo perfecto, sin problema aparente, pero…

Tal vez esa empresa consiga la madera a base de talar hábitats en donde hay otras personas que necesitan de ese hábitat pero que la empresa maderera ha destruido porque está al servicio del mercado con un objetivo final hacia el consumo de las personas en las que el antropólogo ha participado  con su conocimiento en marketing antropológico y sin sopesar que tras vender esos productos otras personas están pasándolo mal y luchando por sus derechos. Ya se sabe que pocas empresas miran por los derechos de sus trabajadores sino no existiría eso que llaman sindicalismo y mucho menos miran por el medio ambiente, al menos muchas de ellas.

Es por eso que no crítico que se pueda hacer antropología del marketing, o estudiar a las personas sobre su usos y costumbres como consumidores. Lo que critico es que tal vez tengamos que hacernos unas cuantas preguntas e investigar antes de aceptar un tipo de trabajo así sobre lo que puede haber detrás de una empresa o entidad pública.

UNA MIRADA AL PASADO SOBRE LA ANTROPOLOGÍA PARA NO PECAR EN EL PRESENTE

Si ya en los inicios de esta ciencia nos pusimos del bando de la metrópoli estudiando a los pueblos “primitivos” y colaborando con el sistema capital para que siguiese expandiéndose, años más tarde, hubo una brecha  y un cambio teórico en la que estos antropólogos fueron criticados por su participación en el colonialismo y en la cual la antropología se volvía crítica hacia el trabajo de  campo creando un código ético para que este tipo de sucesos no volviesen a ocurrir.

Parece que la antropología, viendo que el camino crítico no ha ayudado mucho en la aplicación de la disciplina y que la “encapsulación” en la academia queda bastante reducida en la que el saber parece que lo tienen cuatro, nuestra querida ciencia comienza a mirar y a apostar por el que tiene el poder, el mercado.

Una conciliación en la que los posmodernistas trataron de que no volviera a ocurrir, pero, el money es el money, la plata llama a la plata y todos queremos sacar tajo con nuestros conocimientos adquiridos.

¿Estamos dispuestos a hacer cualquier cosa por conseguir dedicarnos a la antropología?

Yo desde luego que no.

Y estoy deseando terminar el grado para poder decir, ahora soy antropólogo, pero, cuanto más estudio y escribo, tal vez, cuando termine y consiga el maldito título, ya no me hará tanta ilusión decir que soy antropólogo al observar las costumbres y usos que van y vienen en esta disciplina de la cual formamos parte.

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24 thoughts on “La prostitución de la Antropología. ¿Antropología industrial?

  1. muy interesante, pero pecas de ingenuidad, toda ciencia se prostituye, y de mala manera, el financiamiento en las grandes universidades es vender tu alma a una empresa,y hablo de monstruos como monsanto u otros iguales, hasta existe el rumor de que el pentagono tiene un amplia gama de antropologos a su servicio; no deve resultarnos raros que el mercado capitalista utilize cada vez mas antropologos, no olvidemos que esa gran infraestructura es una de las pocas que puede financiar la investigacion cientifica y llevar sus descubrimientos a la practica, aunque solo sea para sacar dinero, llevan haciendolo por decadas en otras diciplinas.
    quiza en el caso de la antropolgia nos vienen contando desde que entramos en la universidad, que devemos ser eticos y buenos, mostrandonos un mundo ideal, cosa que en otras ciencias nisiquiera pasa, es mas cuantas veces nos hemos encontrado con medicos u otros colegas que solo estan en sus areas por dinero, y peor aun son concientes y orgulloso de ello; pero en antropologia no pasa eso, seguimos empapados de ese romanticismo cientifico, y quiza eso es mas peligroso que el cinismo de otras ciencias, por que nos lleva a pensar que nuestras causas son justas, o porlomenos correctas, pero no nos damos cuenta que en realidad algunas de nuestras principales luchas antropologicas, como son la lucha de genero y la contra el recismo, podrian ser fruto de una especie de burbuja inflacionaria de ese tipo de investigacion, donde crecen como gigantescas burbujas por que hay gente interesada en financiarlas, por lo cual si hay dinero, y que a fin de cuentas acaba haciendote subir al carro…. eso quiza seria peor, pues nos volveria simples repetidores de discursos y tendencias igualmente porstituidas a los intereses, quiza no de empresas, pero si de ONGs y otras organizaciones. La pregunta entoces es: somos en verdad libres en nuestras investigaciones?

  2. interesante reflexión, pero estudiar el consumo como práctica cultural permite justamente eso, comprender y analizar el vínculo de las personas con el capitalismo. Si no se hace desde dentro, será imposible avanzar en su destrucción como sistema.

  3. Soy antropólogo Industrial y encuentro ofensivo este artículo. Entender la naturaleza del ser humano es algo que debe hacerse sin subjetividad y de todos los ángulos, no puedes elegir que aspectos de la naturaleza humana te gustan y cuales no, el capitalismo es una producción humana, si deseas entenderla recomiendo leer: La Crisis del Mundo Moderno de Rene Guenon.

    Asumir que toda actividad empresarial es malvada y antitética, es una simplificación arrogante. Los negocios existen fundamentalmente para solucionarle problemas a la gente, por eso pagas por un servicio o un producto.

    Entender el mundo de los negocios me ha permito ver el código de la matrix de la sociedad moderna. Vivo en Venezuela, en la peor economía del mundo, y mentalidades como la tuya son las que han llevado al infierno económico sobre la tierra. Simple ignorancia, paternalismo, populismo y holgazanería a salir a la calle, a trabajar.

    No todos los méritos académicos son enchufe, debes recapacitar sobre tus resentimientos, porque están nublando tu capacidad como profesional. Y recomiendo revisar tu inglés también.

    Del resto, a quienes si les interese la Antropología Industrial, los invito a ver este video, mi video en youtube: https://www.youtube.com/watch?v=KySm-gmp3HI

    1. Creo que hablar de prostitución es muy valorativo y concepto muy limitado, el debate de la ética en la antropología lleva ya varios años, la cuestión es exponer que la antropología actual está siendo un poco mas colonialista, esto se ve en la producción de teoría social (antropológica) está concentrada y dominada por estos países occidentales (Italia, Francia, Reino Unido, Alemania y EEUU) la producción de la teoría se dicta en estos, el resto de mundo reproduce estas y si hay una minoría teórica disidente, la cual esta invisibilizada, por la antropología hegemónica. No se puede hablar de la Antropología, hay muchas antropologías, aunque la antropología domínate es la de carate eurocéntrico, enmarcado en las lógicas de la modernidad eurolocalizada, además se imbrican en un patrón de la colonialidad del poder cuya configuración es Raza/Patriarcado/Clase, es la Antropología domínate y esta ejerce su poder sobre la academia, a y me parece absurdo que hables de objetividad-subjetividad como argumento antropológico.
      Tanto el modelo de neoliberal capitalista como el modelo Despótico burocrático del socialismo real fueron y son construcciones occidentales, enmarcados dentro la modernidad eurocéntrica, por lo tanto las formas son distintas, sus lógicas están constreñidas a un proyecto en común, la modernidad eurolocalizada, dejo esto claro, para advertir que ambos modos de producción social, económica, y de subjetividades no se contradicen en el fondo, ambas plantean el desarrollo, este es una invención euro-occidental, hablar como dos formas contradictorias es caer en discursos impuestos por la modernidad, aquí la cuestión hablar de empresa eso es invisibilizar el fondo por eso yo hablo de corporación pues aquí se devela todo el objetivo de esta organización es lucro y los daños al mundo son efectos marginales, no hay corporación buena su fin no es resolver las necesidades de nadie, es generar renta, si me muestras una corporación que no haya producido efectos marginales o que pasa con Monsanto.
      Te dejo estos link:
      Chavismo, neocolonialismo, Europa… intenso debate con Ramón Grosfoguel ow.ly/ZM3j300K2Ur
      texto del maestro Arturo Escobar: Desde abajo, por la izquierda y con la Tierra ow.ly/97y8300Jz5b
      #Política de la # ow.ly/pRRR300JyML Ontología
      Los 12 productos más peligrosos creados por #Monsantoow.ly/IudU300yDwS

  4. Muy buen artículo! Aunque creo que dejas de lado elementos importantes. Hablas de estudiar el consumo para hacer que las personas consuman más, pero ¿donde queda la capacidad humana de tomar sus propias decisiones? Pienso que es un error creer que por conocer la cultura tenemos poder sobre las personas, la cultura cambia constantemente y los humanos también tomamos decisiones racionales basadas en el costo-beneficio. Por otro lado ¿el diseño de productos apegados a rasgos y necesidades culturales es necesariamente dañino? Yo creo que ayudaría a utilizar de manera más eficiente los recursos y de manera menos dañina, en el ejemplo que pones de las sillas, la gente podría optar por un mueble que sea amigable con el ambiente.

    Siempre se habla de la prostitución de la antropología y su compromiso ético, por supuesto que lo tenemos, pero hay que superar esos temas tabú si lo que queremos es ayudar en la construcción de un mejor mundo 😉

  5. ¿y luego? ¿en serio crees que los académicos no están al servicio del Estado? ¿quien paga sus salarios? ¿a quien pertenecen las escuelas donde se imparte antropología? Si la antropología no le fueses útil al Estado no estaría dentro de las matriculas de las universidades. ¡ya basta de creerse sujetos con “alta conciencia social”, si no somos beneficencia o servicio comunitario! Y gracias a la “Etnomaleficencia” muchos, no solo ganamos dinero, sino que vemos reflejado nuestro trabajo en algo concreto, no pasamos años esperando publicaciones o bajar recursos para realizar trabajo de campo, es antropología aplicada

  6. “Seguir siendo una ciencia que observa y trabaja desde la academia.”… Esto es relativamente nuevo, recordemos que la antropología ha sido (y sigue siendo) por mucho tiempo una ciencia aplicada con varios fines, recordemos varios estudios etnográficos que han tenido fines políticos, económicos bélicos (como “La espada y el crisantemo”), etc.
    Creo que como toda ciencia, la antropología queda a merced del científico, pues todas las ciencias se “prostituyen”, como afirma el autor. Desde mi punto de vista, es una cuestión meramente ética la práctica de la antropología. Aunque debo decir que tampoco creo que la antropología sea la ciencia que está aquí para salvar al mundo.
    Creo que habrá que hacer un pequeño esfuerzo por leer o saber un poco de la historia de la antropología, antes de aventurarse a hacer tales afirmaciones.

  7. Creo que hay algo que no logramos ver de nuestra propia disciplia, eso puede ser que el mismo codigo de ética de la disciplina antropológica esta desfasada en el tiempo y redactado por antropólogos que solo ejercen desde la academia dejando de lado a todos aquellos colegas que intentan ganarse el pan como dices en tu texto.
    No debemos enjuiciar con moral cristiana basada en preconcepciones sobre la ciencia, cuando la misma debe ser a moral.

    El ejercicio etico reflexivo es super interesante pero agregaría concepciones sobre como ejercer bien estos nuevos nichos laborales e investigativo, si bien el escrito esta en contra de estos nuevos nichos ya son parte de nuestra realidad diciplinaria.

    Saludos

  8. La antropología, que yo sepa, nace así. No como ciencia pura o por amor al conocimiento, sino como herramienta del imperialismo. La humanidad siempre ha sido antropológica, en el sentido de estudio, síntesis y comprensión de las relaciones humanas; pero la antropología como ciencia nace como herramienta de los estados imperialistas y capitalistas. Ahora bien, la destrucción del mercado no depende de que haya más antropólogos “éticos” dispuestos a trabajar contra este. Como mencionó alguna vez una profesora: puedes (podemos) luchar contra el mercado, la desigualdad u otra cosa, pero no necesitamos ser antropólogos para ello.

  9. La Antropología se prostituyo desde hace mucho tiempo , dale un vistazo a la academia, en mi país México la academia solo ha utilizado a su objeto de estudio para fines personales, la misma enseñanza ha sido un instrumento del Estado, pero hay que buscar un chivo expiatorio como la antropología industrial para callar lo que se hace desde la academia, un antropólogo va a una comunidad a realizar una investigación con presupuesto que da el Estado , pero ese antropólogo (en muchas ocasiones no generalizado) , vive de la comunidad , la comunidad le da un techo , un lugar para dormir. le provee de alimentos para que al final la investigación realizada, sea solo crédito del investigador y del Estado que dio “recursos” y a la comunidad ¿que se le devuelve? ¿en que ayudo tu investigación académica a esa comunidad? un antropólogo debería estar más preparado y más abierto no solo a la antropología académica llena de teoría.

  10. Gasp…! … Me sorprende el encontrar el redescubrimiento periódico del hilo negro, de los océanos y de reflexiones sobre la ética y propósitos de nuestra especialidad!!!! …. Tenemos tantos ejemplos de este tema, desde el siglo XIX con la antropología británica al servicio del sistema de administración colonial del Imperio, las investigaciones de antropologos y arqueólogos durante la segunda guerra mundial, el Proyecto Camelot durante la guerra de Vietnam, etc, etc. Y tanto que decir de la sociología industrial, la antropología forense y otros tantas ramas que desgarran la pura, limpia y prístina conciencia de la pureza de los objetivos del alto conocimiento antropológico de los académicos que viven aislados en altas y objetivas torres de marfil, o de los aspirantes a sucederlos y servirlos….
    La Ciencia es una actividad tradicional de privilegiados y grupos de poder, que sirve para interpretar y modificar nuestra realidad social y natural; para tocar seriamente el tema que propones, es mejor hablar desde proyectos de poder o bien proyectos de vida y no hablar de ética, acción que enmascara los verdaderos propósitos de este texto…..

  11. El problema sigue siendo el sistema donde vivimos. Podemos estudiar, investigar, trabajar apara una empresa que esta buscando rentabilidad, utilidades. Pero, al mismo tiempo podemos criticar, estudiar, investigar los excesos, la deshumanización del sistema en que vivimos. Para cambiar al sistema los antropólogos estan obligados a ser los sacrificados? Los únicos que deben tener una ética profesional de no trabajar para el sistema capitalista donde ellos viven, deben ser los antropólogos?. Es un grave error esa percepción. Hacer antropología industrial, antropología del mercado capitalista, se puede hacer. Se puede hacer estudios de mercado y los antropólogos lo pueden hacer mejor porque conocemos sobre gustos, expectativas, rentabilidad ligados a conductas y patrones culturales. El ser humano es eminentemente un producto cultural con ideas, sentimientos, pensamientos, hábitos, habilidades y cosmovisiones de la vida y el mundo que se cristalizan y materializan en todos los aspectos de la vida rutinaria desde las técnicas de producción, la vida social y la cosmovisión. Los cambios en la sociedad siempre vendrán tarde o temprano con o sin antropólogos. lo fundamental es que el antropólogo en su participación política en la sociedad participe de los cambios a favor de la transformación del sistema, del bienestar general y de una ciencia de progreso. Soy un antropólogo fraguado en cientos de combates a favor de los grandes cambios sociales, tecnológicos, culturales, a favor de los nativos de las culturas originarias, de la democracia real, justa y equitativa. Adelante jóvenes antropólogos vivan y no traicionen sus ideales antropológicos de una mejor humanidad.

  12. Me parece interesante que un pre-antropólogo se preocupe por su futuro dentro del campo antropológico, quizás muchos lo hicimos en su momento y después nos tocó vivir en carne propia lo que imaginas. En el fondo hay varias cuestiones que deberías reflexionar y precisar para no llegar a conclusiones equivocadas; primero, la cuestión que planteas no es tanto ética sino moral; es decir, la ética tendría que ver con la forma y rigor con que se realiza el estudio; en este sentido muchos compañeros que se dedican a la antropología industrial, la ciberantropología y a la práctica comercial de la antropología han hecho bien su trabajo y si estamos usando estos neologismos es porque han abierto campos laborales específicos, lo cual es meritorio lo quieras reconocer o no; pero del otro lado tenemos la cuestión moral, es decir la conciencia del bien y el mal o si lo prefieres de lo correcto e incorrecto; en este aspecto la cuestión cae dentro del terreno de lo personal y es tan complejo,diversos, escabroso e incierto que podrías escribir miles de libros que no explicarían nada, porque la moral no sólo es cultura, es en mucho contextual y eso la hace incomprensible en cada caso particular y cada caso particular tiene sus propias razones y justificaciones.

    Por otro lado hay algo de, no sé si soberbia o ingenua candidez en tu artículo; pues hay el elemento del ¿la antropología sirve para algo o sirve para alguien?; y entramos de nuevo en el rizo del huevo y la gallina. ¿Spencer, quiso o de forma consciente pensó que sus afirmaciones basadas en el evolucionismo derivarían en el genocidio Nazi?, ¿Murdock, creyó que su sistema sería museográfico? y miles de ejemplos donde los científicos aportan su mente y esfuerzo a un conocimiento que lanzan al mundo (o se guarda en bibliotecas que es casi lo mismo el que busca encuentra), y que otros toman y sin más aplican (con diferentes intereses e intenciones). No se puede controlar el uso que se le da al conocimiento ni limitar el ejercicio del Poder y las luchas políticas en torno a la labor científica.

    ¡Ojo!, no valido ni repudio la antropología industrial; sólo me parece que el tema es mucho más amplio, complejo y poco explorado (he ahí el mejor mérito de tu artículo, el generar la discusión), por los que hacemos de antropólogos; que no es lo mismo que hacer antropología, la cual sigue estancada teóricamente hace años y urge hacer avanzar.

  13. Si el trabajo antropologico no sólo se enfoca en el beneficio de quien lo contrata sino más bien en optimizar la relación con el cliente, o aprovechar las particularidades de un contexto sin agredirlo, no creó que deba tratarse peyorativamente como prostitución. Antropología aplicada, tal vez.

  14. Estimado compañero, cuanta razon tienes, pero al fin y al cabo la profesión del antropólogo no se diferencia de ninguna otra cuándo el antropólogo pone la mano, en mi humilde opinion con independencia del pagador, de ahi los continuos frascos de la antropología del y para el deaarrollo, la cooperación inrernacional y todo eso tan etnocentrico.

  15. Me parece que tus inclinaciones ideológicas nublan tu juicio, primero ¿Que defines como prostitución de una ciencia? Me parece que en la relación consumo-individuo-grupo social, el antropólogo puede mediar esas las relaciones de consumo, intentando ver como estos reinterpretan los nuevos códigos de los productos que consumen, el consumo es un hecho, y la sociedad de consumo también. Segundo, al ver a las empresas como un abominable ente destructor, pecas de torcer las categorías para que encajen en tu forma de percibir la realidad, por tal razón, no es posible indicar lo “malvado” de una empresa, conociendo que aquellas transnacionales, cuyas prácticas anti éticas son evidentes, muchas de las propagandas en contra de éstos, son hechas por Estados e incluso Empresas, cuyo interés es dar una mala imagen al competidor y ganar mercado. Por ende, antes de hablar sobre la aplicación de una ciencia, desde un punto de vista ético es necesario revisar autores que sustente tú postura, e incluso indagar sobre la epistemología de la ciencia.

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